Control administrativo escalable entre equipos, inquilinos y entornos, todo desde una sola plataforma.
Las empresas y los MSP con equipos distribuidos o entornos de clientes a menudo tienen dificultades para gestionar el acceso de forma segura y eficiente. Los sistemas de identidad tradicionales carecen de una delegación flexible, lo que requiere inquilinos separados para aislar las responsabilidades administrativas, lo que aumenta los costes y la carga operativa. Sin un alcance basado en roles, el departamento de TI central debe gestionar todos los usuarios y dispositivos, lo que crea cuellos de botella y expone a la organización a una configuración incorrecta o a un acceso con permisos excesivos. Estos retos retrasan los tiempos de respuesta, aumentan el riesgo y complican la gobernanza.
Credenti una administración segura y delegada dentro de un único inquilino o entre varias suborganizaciones. El acceso de administrador se define dinámicamente en función de atributos de identidad como la región o el código del sitio, lo que garantiza que los usuarios solo gestionen aquello para lo que están autorizados. La integración de SCIM con proveedores de identidad aplica estos límites de forma automática. Un portal centralizado de superadministración permite una visibilidad y una configuración de alto nivel, al tiempo que permite a los equipos locales operar de forma independiente. Todos los cambios y eventos de acceso son auditables mediante registros detallados, y RBAC garantiza una aplicación coherente en toda la plataforma.
Acceso por segmentos según región, departamento o función, sin inquilinos separados ni gobernanza fragmentada. Esto ayuda a mantener una supervisión centralizada, al tiempo que proporciona a las unidades de negocio la agilidad necesaria para gestionarse de forma eficiente. Especialmente valioso para empresas multinacionales con requisitos de cumplimiento normativo locales.
Presta servicios de identidad a varios clientes desde una sola cuenta principal, cada uno con sus propias políticas y equipos de administración independientes. Esto garantiza la privacidad de los datos y las reglas de acceso de los clientes, al tiempo que optimiza la prestación de servicios y la escalabilidad del soporte técnico para todos los clientes.
Permita que los responsables locales o los administradores del sitio gestionen el acceso de los usuarios sin comprometer la seguridad ni la supervisión del cumplimiento normativo. Ya se trate de una unidad hospitalaria, la sala de un casino o una oficina municipal, el control descentralizado con aplicación centralizada de las políticas garantiza que se conceda el acceso adecuado y que este sea auditable.
Admite tanto la segmentación interna como la delegación externa de clientes en una sola plataforma, sin necesidad de inquilinos IdP independientes. Los administradores pueden delegar responsabilidades de forma segura sin necesidad de crear nuevos entornos, lo que reduce la complejidad operativa.
Asigne funciones administrativas precisas (por ejemplo, servicio de asistencia técnica, administrador de propiedades) y limite las acciones según el contexto organizativo, gracias a SCIM y RBAC. Los administradores solo ven y gestionan los usuarios de los que son responsables, con permisos coherentes en todos los entornos.
Los administradores gestionan solo aquello de lo que son responsables, mientras que los superadministradores mantienen la visibilidad y la coherencia en todo el ecosistema. Las políticas se definen y aplican de forma centralizada en todos los inquilinos, lo que garantiza el cumplimiento normativo y permite la agilidad en los extremos.